jueves, 21 de marzo de 2019

Algo fácil. 

A veces es sencillo
déjame explicártelo en pocas palabras
a ver si no me agoto
si no se me seca el aliento repitiéndote
lo que a mí mismo tantas veces me repito.
Te echo de menos
palabras de día a día, de ir al supermercado
te echo de menos cualquier tarde
esta misma
la de dentro de dos días,
y el pensar que quizás mañana
no te despiertes sola
que dediques a otro alguien tu primera sonrisa
o que navegues por los sueños
con la vela de otra piel
se me agarra en el pecho
como una araña de acero.
No puedo tragar saliva
por eso nada me alimenta
este hambre de ti se ríe a mis espaldas
y le va contado a todo el mundo
que no soy capaz de pasar página.
Pero las paso, aunque están en blanco
trato de llenarlas
y los renglones se me tuercen
nada más empezarlos
al final todo son garabatos sin sentido
no los entiendo
la vida se convierte en un mal actor
improvisando
sin texto.
Pienso en ti
a todas horas
en lo nuestro
en todo lo bueno
en que llegar a tu cuerpo desnudo
cada noche
llenaba de aventura mi día a día.
Pienso en ti
en cada palabra que quiero decirte
y, déjame ser egoísta,
en lo mal que van a decírtelas
porque solo yo
rebuscaba y separaba del resto
aquellas que eran justo y solo para ti.
Pienso
en todo lo bueno
pienso también en lo malo y me concentro
hasta que entiendo que aun así
enumerando todo aquello que odiaba
te sigo echando de menos.
Déjame explicar solo eso
que si fuimos un error
no soy capaz de librarme
de esa punzada dentro de mí que me grita
que deberíamos
volver a cometernos.

domingo, 10 de marzo de 2019


Distancia. 

Hay algo ahí
donde siempre guardaremos esa caña
bajo el calor de Madrid
algo en como dejamos la ciudad revuelta
en esas horas que nos escondimos
que le quitamos a los demás.
Hay mucho donde no debería haber nada
en como te miro y memorizo
como cantas esa canción.
Hay un verano escondido entre tus pecas
un silencio que no se atreve a interrumpirnos
hay quizás que callar muchas cosas
y besarnos más
o besarnos un poco, solo un poco menos
para decirnos lo que tendríamos que decirnos.
Hay un mundo entre tú y yo
en el que no caben todas las estrellas
de esas noches camino al hotel
algo borrachos, cachondos y asustados
deseando que todo lo nuestro
cupiera en esa habitación.
Hay mucho de ti y de mi
mucho de los dos
pero siempre me sabe a poco
quizás hay que olvidar, al fin y al cabo
o hay que buscarnos en los ojos del otro
No lo sé
Solo sé que hay
Y mientras haya...

lunes, 11 de febrero de 2019

Algo fácil.

Esto no es un poema de amor
no hace falta para decirte
que muchas veces preferiría
contarte las pecas que mirar a las estrellas
y escribir mapas que no valen para el cielo.
No hace falta un poema de amor
para que alguien te llene el día
poniendo caras
o con una risa que rompe el silencio
o que te llame bebé y el resto
pues me importe lo justo.
No me hace falta un poema de amor
para decirte nada
aunque a veces
me apetezca decírtelo casi todo
solo por jugar
solo porque te lo mereces
o Solo para que entiendas
la fuerza que se esconde detrás de tus gestos.
Quizás no haga falta amor
para que prefiera mirartea ti
que batallar con otras
a veces la vida es fácil
y no merece la pena pelearse
a veces, solo con que sonrías
lo demás
va perdiendo importancia.

sábado, 26 de enero de 2019


Es así 


Hay noches
que el cuerpo me pide tu cuerpo
y no tengo que darle de comer
que me pide tus arañazos
que soy inmune a cualquier otra caricia
a cualquier otra piel.
Hay noches que salgo
para no encontrarme sentado en la cama
porque la oscuridad me pide tus ojos
y yo no sé que decir
que ese calor
en la llemas de los dedos
me pide un momento de paz
y voy yo
y pienso en ti.
Hay noches que la voz me pide tu nombre
lo digo en voz baja
para engañarme
pero me siento un traidor
porque esas veces el corazón me pide gritarte
no esta mierda de susurro sordo
que ahogo en lágrimas de ningún color.
Cada vez hay más noches como esta
en las que todo lo que no eres tú
es un desastre crucial
sabe en la boca a error amargo
a trago de bourbon para olvidar a las ocho de la mañana
comiendo sushi de supermercado
a un camino embarrado y unos pies descalzos.
Hay noches
en las que no merece la pena ni dormir
ni esperar el día
en las que en el fondo
lo único que deseas es que fueran
cualquier otra noche
una cualquiera de aquellas.

lunes, 7 de enero de 2019

Luces.


La Navidad reluce
yo me apago
le cuento mis secretos a niños sordos
que no aguantan el peso de sus sueños.
La Navidad se enciende
por cada luz
yo me bebo una copa de más
y pienso en el día
que esplicar lo nuestro
era algo divertido.
Es una Navidad
que se enciende con versos de plástico
porque no quiero escribirte
y malgasto poseía porque sí
evitando cada palabra
que por casualidad me traiga noticias tuyas.
La puta Navidad reluce
como un incendio
a mí se me apagan las ganas de no verte
y voy pasando los días evitando el tiempo
malgastando el silencio
escuchando Ajax y Prok para ir cabreado
y no hacer caso a esa voz que me pregunta
qué estarás pensando.
Milagros en la tele
la gente negociando sonrisas
felicidad en el mercado
fuegos ardiendo
la Navidad quemando
yo durmiendo a ratos
tratando de elaborar un plan
para no verte en sueños.

jueves, 13 de diciembre de 2018

Un buen rato.


Los dos de rodillas en la cama
nuestras bocas se hablan al oído.
Quitarte la ropa desarma el puzzle
las piezas encajan
el cuadro abstracto
de nuestra ropa tirada por el suelo
tiene todo el maldito sentido del mundo.
Te levantas
vas al baño desnuda
la marea se retira
y yo me quedo en tu cama
al borde de todo
esperando que vuelvas
sonriéndome desde el espejo del pasillo
la Luna presa en tus pechos.
Me arrastras
la espuma de tu saliva
toma mil formas al estrellarse contra mis besos.
Luego
ya sabes
tú bailas y yo solo sé de peleas
mi grito salvaje se ahoga en tus ojos
pero nuestro movimiento
habla el mismo idioma.
Perdidos y locos
me agarro a tus pechos, otra vez,
para asomarme a tu boca
porque quiero llegar al centro mismo de tu placer
plantar mi bandera y tardar la vida en recorrerlo.
Gotas
minutos
húmedo en tu clima no tengo cobijo
y las horas se corren con nosotros
desnudas, ciegas, enajenadas
perdida la conciencia de sí mismas se creen música
se disparan
y nuestro sexo atraviesa el tiempo.
Agotada e irresistible levantas la vista
me miras de lado y yo miro el mundo
el resto no puedo escribirlo...
ni quiero
las palabras
que se las quden los poetas.

viernes, 9 de noviembre de 2018


Siesta

Desnuda el tiempo
y moldea el aire de las grandes historias
tu pequeña respiración sobre mí
a la hora de la siesta
en tu sofá
con el puñito cerrado sobre mi pecho
conteniendo el mundo dentro.
Deja el sol de primavera encerrado fuera
que sólo tu sueño tranquilo y tibio
calienta mi cuerpo y mis versos.
Esos segundos que tardo más que tú en dormirme
esos son solo míos
te huelo, te beso la frente a cámara lenta
te acaricio la cara a escondidas
como si fuera un museo y nadie me viera
es mi momento secreto para dibujarte caricias
que nunca verá el mundo y que sin saberlo
llevarás dentro.
Joder, tu cuerpo pegado a mí
como las olas a la playa
nadie va a pisar esta arena
solo tu sueño y yo
que ni me muevo
que me mezca la marea de tu cadera
nientras el sueño enreda.
Yo me iré durmiendo
y mi mano en tu cadera soñará
con las dunas coquetas del desierto
y yo, espero
soñaré que nos estamos despertando
que le cuento a tu cuerpo perezoso un cuento
ya sabes de cuáles
de esos nuestros.

viernes, 19 de octubre de 2018

Ni lo uno ni lo otro. 


No soy poeta
tú me lo dijiste una vez
que solo te había escrito poesías.
Un poeta hubiera conseguido
que vieras Madrid
como él la veía a tu lado
o además de tanto verso
hubiera conseguido decir
lo que debería haber dicho.
No soy poeta
aunque me quedé seco de poemas
en papel y entre las sabanas
con cada verso que encontré
enroscado en tus orgasmos palabras.

Pero nada de eso me hizo poeta.

Traté de demostrar que te amaba
con lo que menos debía
mis poemas no fueron más
que una casa de papel en invierno.
Por eso te fuiste
por eso a mí
se me hundió lo poco bueno
que tenía dentro.
Quise ser tu hombre
y solo tenía poesía
quise darte todo
y solo tenía poesía
solo tenía poesía
y esta forma de quererte
que me quemaba en todo momento
que me sigue quemando
donde quiera que me dirija.
Ya no soy poeta
ni tu hombre y
fíjate que irónico
solo me queda esa forma de querete
y mi poesía.

viernes, 5 de octubre de 2018


Perder el tiempo 

Hace tiempo ya
que los domingos son así
tú en algún otro lugar y aquí
una hamburguesería cerrada
como si no pudiera con la mañana
un desayuno triste en cualquier cafetería
mirando, a veces, a la pared,
a veces al libro, con desconfianza
quizás porque pese demasiado
quizás porque no pueda competir
con el ruido de la máquina tragaperras.
Hace bastante tiempo, sí
que los domingos me preguntan por ti
y yo me encojo de hombros
entre la gente que corre y los perros contentos
me encojo de hombros bajo una luz
que está ahí
simplemente porque alguien se lo ha ordenado.
hace tiempo que no verte un domingo
se convirtió en demasiado tiempo sin verte
y no puedo evitar que una antigua morriña
algo borracha
se me cuelgue al hombro y me cuente historias tristes
hace mucho tiempo que a estos domingos
le sobran horas
y les faltan momentos
porque hace tiempo que sé
que entiendo
que levantarme despacio para a ir al baño
volver y esperar a que despiertes
es la única manera de empezar un domingo
y aprovechar el TIEMPO.


Highway


Quiero perderme contigo
por las carreteras interestatales
que tus ojos me confundan las fronteras
que los cuervos mágicos nos vean pasar
y le hablen de nosotros al desierto.
Jugar a escribir tu nombre en la arena
junto a la carretera
entre carteles de pueblos
y distancias irreales.
Mirarte de reojo
para ver cómo el sol te va vistiendo de atardecer
y pensar en dónde acaba tu tirante
y ponerme ansioso por llegar al próximo motel barato
para jugar a escondidas en el fastuoso desierto inmortal
a reinventar tu desnudo.
Quiero parar y mirar ese horizonte
que he visto en tantas películas
mirarte apoyada en el Charger del 70 negro
sucio del polvo
con las gafas de sol y mirando dónde mires cuando piensas
y pensar, sonriendo
que Hopper hubiera matado por pintarte. 

Quiero cruzar ese país de mis sueños
contigo y que los sigas alimentando
besarte llegando a Nuevo México
y, siempre
que el hechizo de esas tierras
nos haga temblar las piernas.

lunes, 2 de julio de 2018

Un día.


Encuentro en un día cualquiera
las pistas para entender la añoranza
la desesperación consumida hasta los huesos
la amenaza constante de la lluvia
en estos ratos terribles
cuando la vida tirita
como una alimañana en un rincón.
Encuentro las pistas
y encuentro la verdad
pero no hay frontera que cruzar
la ciudad esta llena
de poemas ahogados en las calles
de poetas ahogados de poesía en los bares
de poesía ahogada de amor irresistible.
Encuentro que un día cualquiera
es y será cualquier día
encuentro los hombres de fe
como yo
perdidos en cualquier esquina pidiendo limosna
unas monedas o una sonrisa
un beso a cambio de mentiras piadosas
un rato en una cama
donde el tiempo decide mirar para otro lado.
Culaquier día como este
la ciudad y los poemas hablarán de las mismas cosas
y los corazones rotos gritarán
como predicadores lunáticos
que vendieron a su Dios por dos centavos
por un plato de comida caliente
la culpa de no gritar
amores imposibles bajo la lluvia
les arranca el ánimo y el alma.
Cualquier día los días pasarán sin que pesen
cualquier día la última cruz en el calendario
estará oxidada
cualquier día sin avisar
resultará que coges un autobús
sin más
sin buscar una mirada
sin mirar por la ventanilla
con la cabeza gacha esperando tu parada.

jueves, 28 de junio de 2018

Sin más.


Casi siempre
necesito empezar un poema
para abrirte la puerta
para dejar las ventanas abiertas
que se vaya el aire de la noche
y entre tu olor rompiendo los sueños.
Necesito escribirte para sentirme poeta
como necesito follarte para sentirme hombre
para despertar al demonio
que el mundo me duerme.
Necesito casi en la piel
inventar una una palabra que lleve algo tuyo
que muera decidida al borde de tus labios
que luego el resto
simplemente vayan siguiendo el camino.
Tengo que escribirte
porque si yo te necesito
mi poesía sin ti va totálmente ciega
y la suelto al mundo
como haciendo saltar una piedra en un río.
A veces
o casi siempre
te escribo y no le doy vueltas
algo me dice dentro
que con que sea para ti
un poema ya es perfecto.

miércoles, 6 de diciembre de 2017

Versos y millas.

Aquí
solo puedo pensar en quitarte a besos
el rojo de la cara
comer de tus labios hasta que no queden secretos
hasta que el mayor misterio entre tú y yo
dure como mucho un segundo.
Aquí, tan lejos
me siento inútil y te escribo versos
porque no no puedo arrancarte la ropa
ni decirte al oido lo que siento
todo esto que a veces me aterra
que la distancia pueda convertir en un juego.
Aquí te pienso y el mundo estalla
tu recuerdo es esa estrella
que busco y no encuentro
en esas noches sin tu cuerpo al lado
en ese silencio entre las dos ciudades que nos separan.
Aquí me distraigo y aprieto los puños
sacudo la cabeza para quitarme
las ganas de tocarte
aquí hablo, me muevo y esquivo la mirada
y no le digo a nadie
que tengo todo el tiempo
tu nombre debajo de la lengua.
Aquí soy yo
tú eres todo y eres allí
y pienso en nosotros
como en una galaxia lejana
porque tú
esta distancia
habéis convertido el universo en algo inmenso
todo lo que hay fuera ya no me sirve
cuando llego a casa y te busco
como si creyera en hadas 
o en fantasmas.

martes, 24 de octubre de 2017

Así era.

Cuando más nos queríamos
era agotados
destrozados en el desnudo del otro
con la piel manchada de orgasmos
ahí,
es cuando más nos queríamos.
No cabían sorpresas
entre nuestra piel pegajosa
sudada
no cabían mentiras ni falsas promesas
ni planes rotos
en nuestra respiración agotada.
Cuando más nos queríamos
era en ese mundo sin dominio
de los ojos vidriosos
y las palabras sucias
todo primario
sincero
con el pulso acelerado
queriendo alcanzar el corazón del otro.
Ahí
solo ahí
es cuando más nos queríamos.
Con la rabia de vivir pintada de besos
con el mapa del tesoro de un loco 
arañado en la espalda
a dentelladas
bajo el aguacero del repiqueteo 
del cabecero​ de la cama en la pared.
Follábamos queriéndonos
queriendo follarnos
como solo quieres follarte
a quien amas.
Ahí, joder, ahí estoy seguro
es donde más nos queríamos.

jueves, 6 de julio de 2017

La puta babilonia

Babilonia es la más vieja de todas las putas
camino por su coño
por sus venas
por las canciones homicidas
cantadas por muertos
en autobuses de madrugada.

La triste puta
devorada por los tristes corderos
podrida de dioses llenos de gusanos
carcomida la madera de sus sueños por navajazos y jeringuillas
por la poesía de yonkis psicóticos
húmeda de la neblina tóxica
repleta de desgracias.

Babilonia
no me odies
camino por tu coño que son mil
me ahogo en el veneno de tus venas
no me odies
tampoco me quieras
no perdamos el tiempo mi pequeña puta
violada por tantos siglos
que tus noches solo son
cementerios de estrellas.



Necesidad

A la luna le faltan calles
o escalones a la noche
al cielo
a las estrellas
un camino
una intención
un medio.
A la ciudad y a todo lo que gotea sobre ella
reblandecido por el verano
le falta la complicidad de tu cuerpo
como siempre lo imaginé
a lo largo del invierno
serpenteando entre las luces
con la promesa de tus curvas cerrando el día.
Ahora
en las noches cálidas
las canciones
todas
se esfuerzan, lo intentan
pero a quién le interesan.
A cada conversación
le falta la emoción
de tratar de conocerte a fondo.
Le falta algo a todo.
Me falta el aliento
me sobran versos
Tengo mucho de ti
pero en lugares vacíos.
Simplemente me faltas
y no sé como escribirlo.

Crimen.
Se mi asesina
mátame
córtame
cómeme
rajáme hasta el fondo
revuelve mis entrañas
hasta que encuentres eso
lo que sea
lo que me hace hombre
eso que palpita
tuerce y se retuerce
por ti.
Se mi asesina
pero mátame a gritos
en medio de cualquier calle
esquivando el tráfico
chillándolo bien alto
qué me estás matando!
Porque morir así
en silencio cada noche
me agota.
Mátame a cuchilladas en la imaginación
o de hambre de tus besos
ahogando mi aliento en tus orgasmos salvajes
como sea
pero mátame
que morir a tus manos
será mi única proeza.



sábado, 26 de noviembre de 2016

Que lo raro domine el mundo.
 
Si es raro
que lo raro domine el mundo
porque esto tan raro
me ha colado entre tus sábanas
para preguntarle a tu boca y a tus ojos
todo lo que se me ocurra.
Si cierro los ojos me mareo un poco
pero todo encaja
si aguanto la respiración
pensando solo que te tengo delante
lo veo claro
y lo raro es todo lo que queda fuera de tu cama.
Luego, vuelvo del baño y ahí estás,
te juro que cada bocanada de aire vale su peso en oro
reventándome en el pecho
asalvajando mi pensamiento por el ritmo que desprendes
por esa magia que vas dibujando según te mueves.
ahí estás
sentada, con tu desnudo escapando de la sábana
mirándome de lado con tu pelo corto revuelto
y esa sonrisa que me recuerda como sabes.
Me tomo un segundo para mi
para entender que sí que es raro
porque chicas como tú
así sentadas en una cama
yo solo las he visto en las películas.

Un domingo.

Tengo la sangre hecha versos
impacientes por saltar delante de ti
rendirse
y tratar de sacrificarse solo para que lo entiendas.
entender quizás
que cuando salimos a la calle
en la ópera de una noche fría y lluviosa
necesito cogerte de la mano sin decir una mísera palabra
para que todo lo que me rodea
no me parezca la cosa más triste del mundo
porque en noches de domingo como esta
tu sonrisa o tu forma de decir , mi chico
son lo único que me salva
de un mundo terrible podrido de nostalgia
y las finas gotas ladeadas que caen sobre tu pelo
me permiten pensar que la noche no es tan fiera.
puede que no lo sepas
pero las noches cómo está asesinan poetas
son monstruos que se esconden cuando paso a tu lado
y todo lo que pasa parece pasar para servirte de marco
como las luces de los coches
que bailan para que te fijes en ellas.
Llueve en las aceras y en los parques
pero más llueve lejos de ti
se me empapa en inunda el tiempo
cuando te veo subirte al coche con tu boina
tan bonita que transformas la calle en cualquier pedazo del mundo
y me siento desarmado
porque si ni la lluvia parece tocarte
qué van a hacerle a alguien como tú
un puñado de letras emocionadas
no me parece justo
pienso en los grandes poetas
tenían más talento que yo
y mujeres que no eran ni tu sombra.
es domingo y el mundo está celoso
me resigno a que te arranque unas horas de mi
sabe que no tienen ningún poder ante tu cuerpo desnudo.
viejo domingo, hasta me da pena
es un viejo camarada que ya me conoce
tengo muchas millas y el cuerpo molido
cicatrices de viejo poeta y pistolero cansado
pero hoy día la tristeza me dura
lo que tardas en quitarte el abrigo
y aunque me pesa el corazón camino más ligero
el reloj está de mi lado
cuando acabe la noche, la lluvia se distraiga y la luna bostece
te meteré en la cama, princesa
y te demostraré como te quiere este hombre.
hoy, con el corazón lleno de lluvia
caigo en la cuenta de que no recuerdo
como eran los domingos antes de nuestro primer beso
ya no hay lluvia, ni está ni ninguna
que me pueda borrar el sabor de tu boca
y la luna se puede vestir de bruma todo lo que quiera
no hay nada que pueda apagar la luz
si estás a unas pocas calles de mi.
escribo versos de domingo
aunque creo que serán como ésta llovizna
apenas podrán humedecerte el pelo
yo llevo un mar dentro y Creo
que con lo que te escribo apenas te salpico.
al pasar una esquina el diablo solo me sonríe
me saluda con el sombrero
sabiendo que no tiene nada que ofrecerme
ni él podría escribir lo que quiero escribirte
al final, cuando te tenga entre mis brazos
una vez más
solo tendré esta forma de mirarte
esa puta forma de quererte que tu sabes
y estos besos que creo que hablan
unas pocas frases del idioma que necesito
para explicarte de una puta vez
esto que llevo
esto que siento.

Como tú lo haces. 
Algunas veces haces la poesía fácil
giras la cabeza
te ríes
inventas una forma nueva de empezar el día
o simplemente la amaestras
y los versos juegan a esconderse de ti
pareciendo que no queda nada mas sobre lo que escribir.
Sí, a veces la haces fácil
y otras me quedo con los brazos caídos
pensando cómo coño escribirte
cuando tú eres una esmeralda caliente
y las palabras me saben a arena.
Pero me relajo, respiro
y vuelvo a verlo fácil , muy fácil
¿Qué palabra voy a escribir que no trate de ti?
Si te vas enroscando en cada frase que pienso
en todas las que siento
porque si soy tuyo
tuya es cada palabra que me pueda arrancar.
Haces la poesía fácil
y la vida poesía
y este verso que no se acaba me ata a ti.
Haces la poesía fácil
en el fondo y sin darle más vueltas
porque tú eres ese poema que sueño con escribir.


 
Muescas.
He visto muescas de lo nuestro en la Luna
en los túneles de tráfico
y en la sangre de los semáforos en rojo
desangrándose en los charcos.
He visto muescas de nuestro amor sin palabras
en los altares vencidos de iglesias de barrio
en el desasosiego de la madrugada
en los abrigos cerrados
en el viento indigente que golpea
los cristales de las cafeterías a las 7 de la mañana.
He visto esquirlas de nuestro amor
resquebrajar el hielo de las aceras
cuando el sol se tambalea borracho de noche.
He visto nuestro amor en todas partes
y el mundo no podrá esconderlo.
En las paradas de los autobuses
cuando el último apaga el motor
en los huecos entre las hojas de los calendarios
o en fogatas en descampados
donde no hay refugio ni abrigo.
Sí, veo muescas de lo nuestro
en este mundo sanguinario
herido en su orgullo maquiavélico
por haber dejado que le crezca
algo tan increíble en el pecho.







martes, 23 de agosto de 2016

                     ***
Creo que ella era solo un pájaro
y yo un loco.
Otras veces
que el pájaro era yo
y ella la huella fantasmal de la cordura,
arrancándome las plumas.
Da igual
yo volaba boca abajo
ella boca arriba
cruzábamos alguna sonrisa en nuestras piruetas
y caíamos en picado
a ver si alguna vez
remontábamos el vuelo juntos.
Yo era una voz y ella un grito frenético
de esos usando las manos como bocinas
que arrasaba mis palabras
haciendo remolinos de papelillos
alguna mañana cuando nadie mira.
Yo era lo que era
y ella lo era todo
por eso nos perdimos en juegos de palabras
que escondían silencios.
Hasta que una tarde
ya no importó lo que fuese ella
ni en lo que fuera a convertirme yo.



                      *** 
Cuánto pesan los recuerdos
a nivel del mar
o cuando los barren
cuando cierran los bares
justo una hora después
de que la última copa no fuera la última.
¿Cuánto pesan?
¿Lo mismo que el alma?
¿Cuánto valen?
¿Un precio a convenir?
¿Por quién?
por los Diablos enfermos
por los locos desechos
por la fiebre que cabalga
hacia donde nadie quiere ir.
Cuánto valen los recuerdos
que se me fueron cayendo
por las ciudades
sin que me importara
pensando que me quedaban muchos más.
Nadie va a encontrarlos
nadie los va a recoger
y si ya no son míos
¿Qué valor tienen?
¿Para qué coño sirven?

Los recuerdos
las ciudades
el mar mojando playa
y su espuma inmolada
en los embarcaderos de piedra
todo pesa menos que una postal
 y no puedes ni escribir en ellas
cuatro palabras tontas
para que alguien las lea.

Así que
¿de qué sirvo yo, entonces?
Anhelando el sol que tengo detrás
apretando en los puños esos recuerdos arrugados
tratando de echar de menos algo
lo que sea
que me haga menos miserable.



Mujer de cine. 
Te veo venir del baño
convirtiendo el bar
en un set de rodaje de alguna película clásica
de esas en blanco y negro mágico
y te juro que en el silencio que vas dejando detrás
oígo a alguno de los directores míticos
decir, silencio, se rueda, acción.
Así que de pronto
me siento protagonista
protagonista de mi vida, nada menos
porque vienes hacia mi y me miras
sin saber
que ya no quedan mujeres como tú
que tus diálogos pueden resonar a través del tiempo.
Luego te acurrucas en mis brazos
y parezco más fuerte
quiero compartir todos tus secretos
comerme todos tus problemas
cualquier cosa
con la condición de que me sigas mirando así.
No, ya no quedan mujeres como tú
que lleven ese vestido una noche de martes
como tú lo llevas.
Te lo digo yo, que no.
Se hicieron grandes películas con mujeres como tú
Que beben como susurrando un hechizo
Que te enjaulan con la mirada, sin cerrar la puerta
porque jamás te quieres ir.
No, no quedan.
Conviertes la noche y la ciudad
y tengo que esforzarme
poner todo de mi parte
para que cualquier mirada
para que todo lo que te diga
estén a tu altura
esperando que el fundido a negro
me pille en la cama contigo.