jueves, 6 de julio de 2017

La puta babilonia

Babilonia es la más vieja de todas las putas
camino por su coño
por sus venas
por las canciones homicidas
cantadas por muertos
en autobuses de madrugada.

La triste puta
devorada por los tristes corderos
podrida de dioses llenos de gusanos
carcomida la madera de sus sueños por navajazos y jeringuillas
por la poesía de yonkis psicóticos
húmeda de la neblina tóxica
repleta de desgracias.

Babilonia
no me odies
camino por tu coño que son mil
me ahogo en el veneno de tus venas
no me odies
tampoco me quieras
no perdamos el tiempo mi pequeña puta
violada por tantos siglos
que tus noches solo son
cementerios de estrellas.



Necesidad

A la luna le faltan calles
o escalones a la noche
al cielo
a las estrellas
un camino
una intención
un medio.
A la ciudad y a todo lo que gotea sobre ella
reblandecido por el verano
le falta la complicidad de tu cuerpo
como siempre lo imaginé
a lo largo del invierno
serpenteando entre las luces
con la promesa de tus curvas cerrando el día.
Ahora
en las noches cálidas
las canciones
todas
se esfuerzan, lo intentan
pero a quién le interesan.
A cada conversación
le falta la emoción
de tratar de conocerte a fondo.
Le falta algo a todo.
Me falta el aliento
me sobran versos
Tengo mucho de ti
pero en lugares vacíos.
Simplemente me faltas
y no sé como escribirlo.

Crimen.
Se mi asesina
mátame
córtame
cómeme
rajáme hasta el fondo
revuelve mis entrañas
hasta que encuentres eso
lo que sea
lo que me hace hombre
eso que palpita
tuerce y se retuerce
por ti.
Se mi asesina
pero mátame a gritos
en medio de cualquier calle
esquivando el tráfico
chillándolo bien alto
qué me estás matando!
Porque morir así
en silencio cada noche
me agota.
Mátame a cuchilladas en la imaginación
o de hambre de tus besos
ahogando mi aliento en tus orgasmos salvajes
como sea
pero mátame
que morir a tus manos
será mi única proeza.



sábado, 26 de noviembre de 2016

Que lo raro domine el mundo.
 
Si es raro
que lo raro domine el mundo
porque esto tan raro
me ha colado entre tus sábanas
para preguntarle a tu boca y a tus ojos
todo lo que se me ocurra.
Si cierro los ojos me mareo un poco
pero todo encaja
si aguanto la respiración
pensando solo que te tengo delante
lo veo claro
y lo raro es todo lo que queda fuera de tu cama.
Luego, vuelvo del baño y ahí estás,
te juro que cada bocanada de aire vale su peso en oro
reventándome en el pecho
asalvajando mi pensamiento por el ritmo que desprendes
por esa magia que vas dibujando según te mueves.
ahí estás
sentada, con tu desnudo escapando de la sábana
mirándome de lado con tu pelo corto revuelto
y esa sonrisa que me recuerda como sabes.
Me tomo un segundo para mi
para entender que sí que es raro
porque chicas como tú
así sentadas en una cama
yo solo las he visto en las películas.

Un domingo.

Tengo la sangre hecha versos
impacientes por saltar delante de ti
rendirse
y tratar de sacrificarse solo para que lo entiendas.
entender quizás
que cuando salimos a la calle
en la ópera de una noche fría y lluviosa
necesito cogerte de la mano sin decir una mísera palabra
para que todo lo que me rodea
no me parezca la cosa más triste del mundo
porque en noches de domingo como esta
tu sonrisa o tu forma de decir , mi chico
son lo único que me salva
de un mundo terrible podrido de nostalgia
y las finas gotas ladeadas que caen sobre tu pelo
me permiten pensar que la noche no es tan fiera.
puede que no lo sepas
pero las noches cómo está asesinan poetas
son monstruos que se esconden cuando paso a tu lado
y todo lo que pasa parece pasar para servirte de marco
como las luces de los coches
que bailan para que te fijes en ellas.
Llueve en las aceras y en los parques
pero más llueve lejos de ti
se me empapa en inunda el tiempo
cuando te veo subirte al coche con tu boina
tan bonita que transformas la calle en cualquier pedazo del mundo
y me siento desarmado
porque si ni la lluvia parece tocarte
qué van a hacerle a alguien como tú
un puñado de letras emocionadas
no me parece justo
pienso en los grandes poetas
tenían más talento que yo
y mujeres que no eran ni tu sombra.
es domingo y el mundo está celoso
me resigno a que te arranque unas horas de mi
sabe que no tienen ningún poder ante tu cuerpo desnudo.
viejo domingo, hasta me da pena
es un viejo camarada que ya me conoce
tengo muchas millas y el cuerpo molido
cicatrices de viejo poeta y pistolero cansado
pero hoy día la tristeza me dura
lo que tardas en quitarte el abrigo
y aunque me pesa el corazón camino más ligero
el reloj está de mi lado
cuando acabe la noche, la lluvia se distraiga y la luna bostece
te meteré en la cama, princesa
y te demostraré como te quiere este hombre.
hoy, con el corazón lleno de lluvia
caigo en la cuenta de que no recuerdo
como eran los domingos antes de nuestro primer beso
ya no hay lluvia, ni está ni ninguna
que me pueda borrar el sabor de tu boca
y la luna se puede vestir de bruma todo lo que quiera
no hay nada que pueda apagar la luz
si estás a unas pocas calles de mi.
escribo versos de domingo
aunque creo que serán como ésta llovizna
apenas podrán humedecerte el pelo
yo llevo un mar dentro y Creo
que con lo que te escribo apenas te salpico.
al pasar una esquina el diablo solo me sonríe
me saluda con el sombrero
sabiendo que no tiene nada que ofrecerme
ni él podría escribir lo que quiero escribirte
al final, cuando te tenga entre mis brazos
una vez más
solo tendré esta forma de mirarte
esa puta forma de quererte que tu sabes
y estos besos que creo que hablan
unas pocas frases del idioma que necesito
para explicarte de una puta vez
esto que llevo
esto que siento.

Como tú lo haces. 
Algunas veces haces la poesía fácil
giras la cabeza
te ríes
inventas una forma nueva de empezar el día
o simplemente la amaestras
y los versos juegan a esconderse de ti
pareciendo que no queda nada mas sobre lo que escribir.
Sí, a veces la haces fácil
y otras me quedo con los brazos caídos
pensando cómo coño escribirte
cuando tú eres una esmeralda caliente
y las palabras me saben a arena.
Pero me relajo, respiro
y vuelvo a verlo fácil , muy fácil
¿Qué palabra voy a escribir que no trate de ti?
Si te vas enroscando en cada frase que pienso
en todas las que siento
porque si soy tuyo
tuya es cada palabra que me pueda arrancar.
Haces la poesía fácil
y la vida poesía
y este verso que no se acaba me ata a ti.
Haces la poesía fácil
en el fondo y sin darle más vueltas
porque tú eres ese poema que sueño con escribir.


 
Muescas.
He visto muescas de lo nuestro en la Luna
en los túneles de tráfico
y en la sangre de los semáforos en rojo
desangrándose en los charcos.
He visto muescas de nuestro amor sin palabras
en los altares vencidos de iglesias de barrio
en el desasosiego de la madrugada
en los abrigos cerrados
en el viento indigente que golpea
los cristales de las cafeterías a las 7 de la mañana.
He visto esquirlas de nuestro amor
resquebrajar el hielo de las aceras
cuando el sol se tambalea borracho de noche.
He visto nuestro amor en todas partes
y el mundo no podrá esconderlo.
En las paradas de los autobuses
cuando el último apaga el motor
en los huecos entre las hojas de los calendarios
o en fogatas en descampados
donde no hay refugio ni abrigo.
Sí, veo muescas de lo nuestro
en este mundo sanguinario
herido en su orgullo maquiavélico
por haber dejado que le crezca
algo tan increíble en el pecho.







martes, 23 de agosto de 2016

                     ***
Creo que ella era solo un pájaro
y yo un loco.
Otras veces
que el pájaro era yo
y ella la huella fantasmal de la cordura,
arrancándome las plumas.
Da igual
yo volaba boca abajo
ella boca arriba
cruzábamos alguna sonrisa en nuestras piruetas
y caíamos en picado
a ver si alguna vez
remontábamos el vuelo juntos.
Yo era una voz y ella un grito frenético
de esos usando las manos como bocinas
que arrasaba mis palabras
haciendo remolinos de papelillos
alguna mañana cuando nadie mira.
Yo era lo que era
y ella lo era todo
por eso nos perdimos en juegos de palabras
que escondían silencios.
Hasta que una tarde
ya no importó lo que fuese ella
ni en lo que fuera a convertirme yo.



                      *** 
Cuánto pesan los recuerdos
a nivel del mar
o cuando los barren
cuando cierran los bares
justo una hora después
de que la última copa no fuera la última.
¿Cuánto pesan?
¿Lo mismo que el alma?
¿Cuánto valen?
¿Un precio a convenir?
¿Por quién?
por los Diablos enfermos
por los locos desechos
por la fiebre que cabalga
hacia donde nadie quiere ir.
Cuánto valen los recuerdos
que se me fueron cayendo
por las ciudades
sin que me importara
pensando que me quedaban muchos más.
Nadie va a encontrarlos
nadie los va a recoger
y si ya no son míos
¿Qué valor tienen?
¿Para qué coño sirven?

Los recuerdos
las ciudades
el mar mojando playa
y su espuma inmolada
en los embarcaderos de piedra
todo pesa menos que una postal
 y no puedes ni escribir en ellas
cuatro palabras tontas
para que alguien las lea.

Así que
¿de qué sirvo yo, entonces?
Anhelando el sol que tengo detrás
apretando en los puños esos recuerdos arrugados
tratando de echar de menos algo
lo que sea
que me haga menos miserable.



Mujer de cine. 
Te veo venir del baño
convirtiendo el bar
en un set de rodaje de alguna película clásica
de esas en blanco y negro mágico
y te juro que en el silencio que vas dejando detrás
oígo a alguno de los directores míticos
decir, silencio, se rueda, acción.
Así que de pronto
me siento protagonista
protagonista de mi vida, nada menos
porque vienes hacia mi y me miras
sin saber
que ya no quedan mujeres como tú
que tus diálogos pueden resonar a través del tiempo.
Luego te acurrucas en mis brazos
y parezco más fuerte
quiero compartir todos tus secretos
comerme todos tus problemas
cualquier cosa
con la condición de que me sigas mirando así.
No, ya no quedan mujeres como tú
que lleven ese vestido una noche de martes
como tú lo llevas.
Te lo digo yo, que no.
Se hicieron grandes películas con mujeres como tú
Que beben como susurrando un hechizo
Que te enjaulan con la mirada, sin cerrar la puerta
porque jamás te quieres ir.
No, no quedan.
Conviertes la noche y la ciudad
y tengo que esforzarme
poner todo de mi parte
para que cualquier mirada
para que todo lo que te diga
estén a tu altura
esperando que el fundido a negro
me pille en la cama contigo.