
A las 4 de la mañana
no me gusta lo que veo
en el espejo del ascensor
esa ruina amarillenta
esa pena que se arrastra
las ojeras de mil noches
a las 4 de la mañana
tirando de mis redes podridas
llenas de botellas vacías
sueños boqueantes
miradas de papel
recuerdos de macilentos
a las 4 de la mañana
le doy un puñetazo
a esa imagen satírica
al muñeco triste
al día siguiente
no recordaré
el por qué de la herida
ni de la sangre
en la mano
a las 4 de la mañana
todos los relojes del mundo
se paran
menos el suyo
que sigue funcionando.
La ventana cerrada.

Pues sí
si tú quisieras
si dejaras tu ventana abierta
me arrastraría
hasta tu habtación
noche arriba
sembrando sueños por el camino
pero cerraste la ventana
y la soledad se quedó fuera
mirando como me golpeo
contra el cristal
como una mosca mlaherida
esa es la historia
3 nohes en Madrid
no fueron suficientes
arrancarme las alas
tampoco fue un gran gesto
y al decirte cuanto mereces
perdí tinta esfuerzo y sueño
así que aquí estoy
siempre con el camino al hombro
preguntándome
si aquella botella de vino
todavía duerme contigo
¿qué más te voy a decir?
hace tiempo que pusiste correa a mis versos
por ahí sigo
sentado al borde de una sombra
esperando a ver si un día
dejas la ventana abierta.

5 Voces agónicas:
Estamos de acuerdo sigues igual que siempre, estancado.
anónimo ignorante. Si se estancase no tendría esa cabeza repleta de versos tristes, ni esos ojos que son toda la luz de todos los soles del mundo... Pedro, increibles poemas (aunque no sepas leerlos en voz alta jeje)
que soy María, pero no se como puedo poner que soy yo en lugar de el segundo anónimo
hola visitando tu blog muy padre e interesante que tengas un buen dia
Muchas, gracias, hermano, eres bienvenido siempre que quieras.
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