Un barrio en fiestas.
Estaba todo en el aire
aunque no lo sabíamos
aquella tarde era un mero trámite
las horas flotando en calma calle arriba
a nosotros no sobraban un par
la propina
antes de que nuestro tren saliera
una calle cualquiera
de un barrio cualquiera en fiestas de Barcelona
navegábamos entre el gentío
bajo las guirnaldas y banderas
el sol colándose en pequeñas perlas de luz
que te empapaban el pelo y la piel
y los ojos
reflectándose en las hojas de los árboles
que parecían pequeñas piezas de metal
un puesto con cerveza artesana
un momento perfecto de pausa improvisado
tú allí
como si hubieses estado siempre
como si yo no hubiese tardado una eternidad en llegar
el terror de mirarte a los ojos y saber que me hundía
de saber que
el a dónde vamos y de dónde venimos
se convertía en algo cercano
tocarte era algo trágico y hermoso
el arte de tu piel y la distancia de tu tacto
así que allí estaba yo
quemándome por dentro
sabiendo que no dudaría en echar más leña al fuego
te dije que te quería
y yo los te quiero me los arranco de muy dentro
y yo a ti, me dijiste, de verdad
sujetando mi cara entre tus manos
devorando mis besos como si se acabaran
de verdad, repetiste
parecías adivinar todas mis dudas
y también querías devorarlas
lo que yo no sabía es que las dudas
son puñaladas que nos clava el futuro.
Mala cosecha.
En mi ciudad
el suelo está maldito
y ya no puede crecer nada
con cada paso
trato de plantar un camino
pero al echar la vista atrás
no puedo ver
ni una triste brizna
las heladas de la noche
matan los brotes silvestres
de sueños jóvenes
que empujan desafiantes
por entre el hueco de dos adoquines
cuando era joven
cada noche
podía ser época de recolección
ahora
con las manos callosas
tengo suerte
si vuelvo a casa
el alba pisándome los talones
con alguna semilla seca
que calme el hambre del alma
los campos de antes
están secos
con los huesos de mis sueños
enterrados bien profundo
así que quizá todo se acabó
puede que sea el momento
de dejar de esperar
un lluvia que no llega
de echarme a los caminos
caminos cortados
sin deseo de llegar a ninguna parte.

2 Voces agónicas:
ES UNA CANCION PRECIOSA. ME HE EMOCINADO, DE VERDAD. Que identificada me siento, o peor aun, que vacia, jamas me imaginé llegar hasta donde he llegado, ya nada volvera a ser igual con él. Que duro es hacer caso a la razon, cuando en tu vida, prima el corazon.
Amén, preciosa, amén. Los que somos puro instinto, los que somos esclavos de las pasiones tenemos un diro camino por delante. Miralo por el lado bueno, todo ocurre por algo, mejor darse cuenta de las cosas antes que deués.
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