miércoles 24 de marzo de 2010

Que no sea la última

Una noche más contigo

perdido en tus sábanas

enredado en tu cuerpo

vigilando tus sueños

tratando de cerrar el camino.

En tu sueños estás lejos de mi

así que trato de horadar la vigilia

para hacerme camino

al final me enredo

en tu pequeño cuerpo de hada

y el mío responde

con toda la furia de un demonio

tengo que calmarlo

refrenarlo

para que no perturbe tu sueño

porque

por más ganas que tenga

de ver esos ojos azules

hay que esperar a que se abran

no se puede forzar el sol

de la mañana.

Durante el día sigues ahí

nos perdemos juntos

acabamos el uno en el otro

hasta que la cama

no es más que un mar en calma

donde nos dejamos flotar.

En la ducha eres

más humana que nunca

y más hermosa que nunca

mis manos resbalan

por tu piel mojada

mientras el día va llegando

mirándonos con desconfianza.

Las llamadas incoherentes

las voces absurdas del pasado

la distancia

todo me acerca a ti

y pienso

que aunque la primavera

llegó el último domingo

mis estaciones empiezan

y acaban

contigo.

Escrito esta mañana, fue una buena noche

De vuelta en la carretera.

Los campos van muriendo al caer la noche

las luces de los pueblos parecen suspendidas

como si fueran a dispersarse al primer soplo de viento

No hay estrellas

no quedan

en la carretera no hay estrellas

ni sueños

ni hambre de retorno

Más allá de la carretera

las casas están reducidas a cenizas

las familias arden bajo la luz de los salones

las neveras solo guardan aire caducado

En la carretera

la noche es tan absurda como la anterior

en la que bebí demasiado

pensé demasiado

quise demasiado

conseguí bastante poco

La mañana me arrojó a un colchón

donde lloré todos los sueños que he regalado

Intento dormir porque la carretera duele

sus luces ensombrecen más que alumbrar

pero lo peor es saber que no vuelves a nada

que no vuelves a nadie

lo peor es saber que mis palabras están otra vez sin dueño

que volverán esconderse como animalillos asustados

En la carretera

las palabras no valen más que la tinta

en la ciudad vacía

en la vida anegada

en la nada

las palabras flotan muertas en los charcos.

Escrito en domingo en el coche de vuelta de un viaje de fin de semana.

2 Voces agónicas:

Lula dijo...

Ufffffff

no comments
besos

Doctor Spawlding dijo...

je, pues eso, bess a ti también y gracias por seguir pasando por aquí