miércoles 3 de marzo de 2010

Esto es un regalo que no pudo ser entregado en su preciso momento.

Las promesas de una noche de brujas,

de hechiceros descarados,

alimentan el halo mágico

que empaña las calles a mi paso,

Cada pisada es una nota

La melodía final abrirá el camino

Esta vez, sí

esta vez parece que

hay algunos instrumentos bien afinados.

Una ronda en un bar y una conversación

quizás aplaquen los nervios

o al menos hagan

que los minutos pasen más suaves.

Aquí, sentado junto al fuego de una copa

Esperando que la noche se reduzca

En espacio y tiempo

aun te recuerdo,

vestida por la luz que se colaba

a través de las rendijas de las persianas

como si estuvieras construyendo la mañana

con tus ojos,

con tus sueños,

con tus miedos.

La mañana salió perfecta

como si la magia fuera parte de ti

¿Qué le voy a hacer?

Si por una sola brizna de tu brillo

cambiaría veintiún gramos de mi alma

los pondría en una balanza

con tus sueños

a ver si se equilibra.

Pero esta noche no habrá balanzas

solo dos solitarios

una botella

y todo lo que quepa dentro de ella

la cerveza en las venas

directa al corazón

palabras en la oscuridad

acertijos no resueltos

el misterio de la vida

hormigueando en al punta de los dedos.

Saborear palabras sazonadas con silencios.

Tú, nerviosa

jugueteando en el quicio de mis sentidos

como una llama en una noche de invierno.

Yo, tratando de no prometerte mundos

porque tendría que ir a buscarlos.

Y es que en este momento

justo ahora,

los centímetros que me separan de ti

serán todo mi universo

1 Voces agónicas:

Anónimo dijo...

Que suerte tienen algunas. Espero que está vez si sepan apreciarlo. Brindo por el sueño del amor, porque las personas seamos valientes y nos atrevamos a saltar, porque confiemos en nosotros y entendamos que el amor, ese amor con el que soñamos existe. un beso