He aquí que esta vez llegué a alcanzarlo. Cerré los ojos, apreté el corazón y me lance a la oscuridad del bosque de un salto. Cuando abrí los ojos allí estaba. Pero es curioso, había tomado, a la inmersa que el resto de las veces, el cuerpo y el rostro de una mujer. Tan hermosa que no me sentía digno de mirarla. Los ojos, como el cielo cuando empieza a oscurecer. Yo me sentía, torpe, mortal, liviano y finito. Ella estaba asustada de mi fiereza y su atemporalidad se estremecía bajo el peso de mi cuerpo. Yo soy un ser del cielo, mi reino es etéreo, me dijo, y el tuyo es el duro infierno en el que no hay descanso. Si tus manos tratan de apretarme, me desvaneceré en hilillos de luz jugueteando entre tus dedos, delante de tus ojos. Era verdad, su tacto era como conseguir hundir las manos en la noche. Yo le dije que en ese momento, habíamos encontrado un lugar entre el cielo y el infierno, un lugar que era nuestro y que nadie podría arrebatarnos. Quise consumirme en sus caricias y devorar su miedo y en sus besos encontré el manantial, la fuente y ella intentó cerrar los ojos con fuerza para borrar de su mente el cielo y el infierno y quedarnos con esa porción de tierra que habíamos arrancado a la realidad. Pero el alba iba llegando y ella era cada vez más luz, cada vez más etérea, y yo cada vez más oscuro, cada vez más demonio y el peso de los grilletes del infierno empezaba a lacerar mis muñecas. Tienes que irte, me dijo, sellando sus palabras con un beso. Me fui alejando poco a poco pero saqué un juramento de las entrañas, lucharé por ti. Dije. No me pienso rendir, nunca. Ella se estaba desvaneciendo en la mañana y no pude ver sus ojos, pero aquí, entre mis sombras, aquí, donde rumio mis pecados, quiero imaginar que su última mirada decía, lucha, aunque toda esperanza este perdida, lucha.

5 Voces agónicas:
Sin palabras (T_T)...No puedo, no soy capaz de decir nada más!
Si has hundido las manos en la noche ya no tienes remedio: acabarás sumergiendote enterito
Mercy; gracias. Como dice Bçumbury en una canción, hoy he escrito dos frases que no eran para ti, yo acabo de volver con esa sensación, por fin soy dueño de mis palabras y puedo regalarlas a quien quiera.
Bardamu: para variar, jeejeje, la noche y yo vamos de la mano.
es precioso. tienes mucho talento...parece que hace siglos desde que me escribín así. jeje
quería decir, parece que hace siglos desde que no me escribe nadie así, jeje. a veces a una se le van las letras. Como decía Cortazar "perras negras..."
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