Otro regreso.
Pues nada, los viejos ya sabéis que se me da bien eso de perderme alguna temporada entre las sombras. Aunque creo que la última temporada estuve perdido en un mar de luces, de esas ques se ven en el horizonte pero nunca llegas a acecarte a ellas y te preguntas como será ese pueblo, ese que llevas viendo toda tu vida desde tu ventana. Está cerca, ahí delante, encima de una montaña, pero es como si estuviera en otro puto universo. En fin, aquí estoy de vuelta, de vuelta a mi blog, a los vuestros y de vuelta a mi mismo. Voy a dejar un poemita que escribí hace como un año cuando vi en un documental la ciudad natal de Kurt Cobain. Felices pesadillas.
Las chimeneas arrojan una nada espesa.
Las carreteras atraviesan campos cenicientos.
las señalas siempre dirigen
a pueblos de nombres tristes.
Allí los jóvenes respiran aire amargo
sedientos de un poco de vida.
las guitarras suenan en ríos de notas
desboradados de tristeza.
En esas ciudades,
de los jóvenes excepcionales,
solo quedan las voces.
jueves, 21 de enero de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

4 Voces agónicas:
Que bueno tu retorno con poema incluido...buena música...qué más se puede pedir.
Wow! Por un mamento me quedé sin palabras, es un hermoso poema...rd grandioso tenerte de vuelta.
Podría tratarse de Maliaño... Me alegra que estés de vuelta, Doctor
wellcome back
besos
Publicar un comentario en la entrada